sábado, 23 de junio de 2012

Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk)

El Gavilán de Manglar es una de mis aves favoritas, primero porque es fácil de observar/encontrar, segundo por su tamaño impresionante, tercero porque es una especie de hábitos especializados para alimentarse, cuarto su marcado color negro y finalmente porque su canto es inconfundible con otras especies de gavilanes.

Gavilán de Manglar, conocido también como Gavilán de Río (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk).
Foto: Jorge Herrera

Hay dos razas de esta especie que usan dos ecosistemas distintos, pero realizan el mismo rol. Se trata de Gavilanes de Río que viven, se mantienen, alimentan y se reproducen en los bosques a la orilla de los ríos (Buteogallus anthracinus anthracinus) y la otra raza que lo hace en los bosques de manglar (Buteogallus anthracinus subtilis). En ambos ecosistemas ellos depredan o más bien se alimentan preferentemente de Cangrejos...sin embargo algún reptil, ave o mamífero o incluso insectos que puedan aprovechar, hecharan mano de ellos.

Los adultos tienen un plumaje principalmente negro, con patas y pico amarillo en la base, distinguiéndose en la cola dos barras blancas, una en el centro y la otra en la orilla, dando una elegancia en contraste con el color negro durante el vuelo, además puede notarse que las alas parecieran ser traslucidas y no totalmente negras como se esperaría. Por su color negro parecen una sombra en medio del bosque, bajan cerca del suelo del manglar y acechan a sus presas los Cangrejos de Manglar, conocidos en El Salvador como Punches (Ucides occidentalis), esta es casi principalmente su dieta.

Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk) posado casi al raz del suelo acechando a sus presas los cangrejos.
Foto: Néstor Herrera




Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk), observen las alas traslucidas, los "dedos" en las puntas de las alas y las dos líneas blancas de la cola.
Foto: Néstor Herrera

En El Salvador los encontramos muy abundantes en Bahía de Jiquilisco, Estero de Jaltepeque y en Bahía de La Unión y bastante frecuentes en Barra de Santiago, Barra Salada, El Icacal-Las Tunas y El Tamarindo. En Bahía de Jiquilisco los guardarecursos hicieron un censo en el año 2007 y contabilizaron 140 parejas anidando entre los meses de julio a septiembre, en Barra de Santiago un esfuerzo similar contabilizó 20 parejas en el año 2011.


A diferencia de los adultos, los jóvenes son confusos, el plumaje es de una base amarilla son manchas moteadas, líneas y barras, que les confunden con varias especies, excepto si los encuentras en el manglar, como en estas imágenes:

Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk), juvenil posado en un árbol de mangle.
Foto: Jorge Herrera


Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk), juvenil en vuelo.
Foto: Néstor Herrera

El pasado 8 de junio tuve la oportunidad de registrar la pelea que un pequeño pero agresivo Papamoscas (Tyannus melancholicus, Tropical Kingbird 20 cm) le dio a un enorme Gavilán de Manglar (53 cm). Todo comenzó cuando un Gavilán se poso para almorzarse un cangrejo, pero el nido del papamoscas estaba a unos metros y estas avecillas son agresivas y territoriales, se lanzó sobre el Gavilán, que no tuvo mas opción que volar saliendo de ahí, pasando por encima de mi, logrando estas fotos, observen el cangrejo en el pico, luego al papamoscas persiguiendo, haciendo que el Gavilán frenara y cambiara el cangrejo hacia las patas, dando vueltas escapando del pequeño David....


 




Gavilán de Manglar (Buteogallus anthracinus, Common Black Hawk), secuencia de una persecución, David contra Goliath...
Observese las patas y tenazas del cangrejo ya sin vida.
Fotos: Néstor Herrera

viernes, 15 de junio de 2012

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus)

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail)
Foto: Néstor Herrera

Una de las 558 especies de aves menos conocidas en El Salvador es esta pequeña especie que vive entre la vegetación de pantanos. Es timida o mas bien, como se mueve entre la vegetación flotante de plantas emergentes, no esta al alcance para ser vista como las Garzas o los Patos. Este Rascón, cuyo nombre técnico es Pardirallus maculatus o Rallus maculatus (Spotted Rail), se alimenta de insectos, caracoles, peces, ranas y otros invertebrados que viven en estos ecosistemas.

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail)
Foto: Néstor Herrera

El domingo 10 de junio de 2012, una persona no identificada llevo un ejemplar de esta especie al parque zoológico nacional a fin de que lo cuidaran, por las condiciones de buena salud, los habitos de vida de la especie, optamos por liberar al ejemplar. Hay registros que ocurre en los humedales de Laguna El Jocotal, Estero de Jaltepeque y el Lago de Güija, optamos por llevarla a este último sitio y darle una oportunidad a esta bella ave para vivir...

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail)
Foto: Néstor Herrera

Estas aves de 24 a 26 cm de largo, tienen unos vivos colores marrón, con puntos y barras de color blanco que el nombre en idioma inglés le queda muy bién, tanto en el cuello, como en el vientre, estos tonos le distinguen de otras especies de Ralidos que habitan juntos en pantanos y vegetación acuática. Otro detalle de esta especie es el marcado color rojo de las patas.

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail)
Foto: Néstor Herrera

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail), vista de su pico, el cual es verde/amarillo y con una mancha roja en la base, que le distingue de otros Ralidos.
Foto: Néstor Herrera

Rascón Pinto (Pardirallus maculatus, Spotted Rail) vista dorsal, sus alas y cola, con el cuello extendido notándose lo moteado del mismo.
Foto: Néstor Herrera

domingo, 8 de abril de 2012

Restauración de Aves Rapaces...

Orlando Jimenez, un joven que ha dedicado su vida a la conservación de aves rapaces, como Cetrero, pero también como biólogo apoyando la restauración de estas especies.
Foto: Néstor Herrera

Las aves rapaces juegan un papel primordial en el control de especies y en el mantenimiento del equilibrio ambiental en los ecosistemas. Estas aves incluyen búhos, lechuzas, gavilanes y halcones, contienen especies diurnas y nocturnas, cuya característica principal es ser depredadores de otros animales. En El Salvador se conoce la presencia de 53 especies, 13 de ellas son nocturnas (búhos, tecolotes, lechuzas), mientras que 40 son diurnas (halcones, gavilanes, milanos). Habitan todos los ecosistemas del país. 17 especies son migratorias o transeúntes, mientras que las restantes 36 son residentes.

De acuerdo a los registros del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, entre 2007 a febrero 2011, un total de 132 individuos de aves rapaces (20 especies distintas), han llegado debido a la realización de acciones de decomiso, entrega o donación y la mayoría por localización. Este último implica aves golpeadas, heridas, baleadas y encontradas como crías o jóvenes. De acuerdo a estos datos, el 50% de las aves falleció o se le practico la eutanasia, es decir, 40 aves fallecieron debido a las malas condiciones en que llegaron y la nula recuperación. El otro 50% lo constituyen aves que fueron liberadas (44) y/o que aún permanecen en cautividad debido a que necesitan recuperarse o no es posible su liberación debido a conducta improntada o daños permanentes.

Orlando Jimenez constituye junto con el Dr. Abel Ciudad Real de la Veterinaria Merliot, el Parque Zoológico Nacional y La Geo, los únicos baluartes para recuperar/restaurar a estos ejemplares cuando llegan. Les expongo lo que se hace para rehabilitar la conducta de vuelo y caza que estas aves necesitan.



Orlando entrenando a un Buteogallus. Esta ave cuando llego se comportaba como una gallina, es un joven, quizás tenga mas de un año de edad, pero en la cautividad donde era mantenido lo trataban como un ave de corral
Foto: Néstor Herrera

Orlando lleva mas de dos años cuidando una de las joyas de la corona, una hembra de Gavilán de Cola Blanca (Buteo albicaudatus, White-tailed Hawk)


Orlando con La Chamacona, como le llamamos a esta hermosa hembra de Buteo albicaudatus
 Foto: Néstor Herrera

Orlando entrenando al vuelo a La Chamacona
Foto: Wendy Toledo

El entrenamiento de las aves rapaces incluye la participación de los guardarecursos de las áreas protegidas, en este caso, Complejo El Playón, en donde semanalmente se hacen visitas para volar y entrenar a las aves. Orlando dando instrucciones a los colaboradores


Paola Santillana en su rol de colaboradora para la restauración de las aves, cuidando un joven de Gavilán Piscucha (Elanus leucurus, White-tailed Kite)
Foto: Néstor Herrera

Rigoberto Ramírez, guardarecursos del Complejo El Playón sostiene a La Chamacona. El apoyo de los guardarecursos es muy valioso en esta tarea de restauración de especies
Foto: Néstor Herrera


Hembra de Gavilán de Cola Blanca (Buteo albicaudatus, White-tailed Hawk)
Foto: Néstor Herrera

Joven de Gavilán de Río (Buteogallus anthracinus, Common-Black Hawk)
Foto: Néstor Herrera

Gavilán Piscucha (Elanus leucurus, White-tailed Kite)
Foto: Néstor Herrera


Halcón Peregrino (Falco peregrinus, Peregrine Falcon), este ejemplar lleva un año en crecimiento de su plumaje y aún necesitará unos ocho meses mas para poder liberarlo y que se valga por si mismo
Foto: Néstor Herrera



Un ejemplar de Gavilán Zancudo (Geranospiza caerulescens, Crane Hawk). Esta especie es rara de observar en El Salvador, la mayor parte de registros son de los manglares y bosques aluviales de la zona costera. Los jóvenes tienen el iris de color amarillo, mientras que adultos es de color rojo. Este ejemplar muestra las dos facetas.
Fotos: Néstor Herrera



viernes, 16 de marzo de 2012

Pesca con simbra en Los Cóbanos, El Salvador

Este día 16 de marzo en nuestro acostumbrado conteo mensual de fauna marina en Los Cóbanos, nos encontramos con una red de anzuelos de más cuatro kilometros de extensión, que se conoce como Simbra. Se trata de una cuerda con anzuelos circulares cada dos metros, en donde colocan la carnada para pescar peces de gran tamaño...el detalle es que este arte de pesca es letal para especies no objetivo como las Tortugas Marinas o como en este caso, la simbra fue arrastrada por la corriente y llego al arrecife en donde provoco una alta mortandad de peces...

Esquema del funcionamiento de la pesca con líneas de anzuelos

Pesca incidental de tortuga marina con anzuelo tipo Simbra
Foto: Celina Dueñas

Wilfredo Morán, guardarecursos de Los Cóbanos recoge la simbra con la pesca del día, Papagayos o Pargos (Lutjanus peru) de mas de 10 libras.
Foto: Néstor Herrera


Fidelito, nuestro lanchero, toma los Papagayos con tal destreza, pero luego con tristeza contempla que la  mayoría de los peces ya no son comestibles, pues llevan mas de 12 horas flotando la red a la deriva en el arrecife.
Foto: Néstor Herrera

Los Papagayos o Pargos (Lutjanus peru) es una carne deliciosa, sin embargo es mal pagada a los pescadores, los intermediarios pagan la libra a 0.25 centavos de dolar, mientras que a nosotros los turistas, nos la venden a $2...como saldremos del circulo de pobreza
Foto: Néstor Herrera

Nuestro recorrido debió ser interrumpido por el rescate de esa linea de pesca, sacamos mas de 2 km de línea con anzuelos, muchos peces ya no eran aprovechables, los que si, los llevamos a la comunidad pesquera para que algún beneficio pudiesen brindar. Durante el recorrido no vimos Ballenas ni delfines, y de hecho hasta muy pocas especies de aves, entre ellas:


Bobo Café (Sula leucogaster, Brown Booby), una especie muy común, sobre todo se observa fácilmente en las las boyas de límites del parque marino. 
Foto: Néstor Herrera.

Págalo Pomarino (Stercorarius pomarinus, Pomarine Jaeger) plumaje juvenil oscuro. Ave común en Los Cóbanos. 
Foto: Néstor Herrera.

Gaviota de Sandwich (Sterna sandvicensis, Sandwich Tern), un ejemplar descansa sobre una Tortuga Marina de la especie Golfina (Lepidochelys olivacea). 
Foto: Néstor Herrera.

Gaviota de Sandwich (Sterna sandvicensis, Sandwich Tern), un ejemplar en plumaje reproductivo descansa en una de las boyas que delimitan el parque. Esta es una especie común en el parque marino Los Cóbanos.
Foto: Néstor Herrera.

Si bien es cierto no fue un día exitoso en cuanto a registros de aves en Los Cóbanos, al desembarcar me quedo ese sentimiento de haber hecho algo bueno al desenganchar esa línea de anzuelos atascada en el arrecife y que era una trampa mortal para todos los peces que pasaran por ahí...un 16 de marzo distinto, ya que desde que tengo memoria sólo era una fecha de elecciones o de celebración de cumpleaños que ahora están perdidos en la inmensidad del mar....

sábado, 3 de marzo de 2012

Apostemos que podemos...

En 1991 conocí el Bosque de Santa Rita, en la parte baja del municipio de San Francisco Menéndez, departamento de Ahuachapán en la zona costera occidental de El Salvador. Llegue ahí buscando nidos de Loras nuca amarilla (Amazona auropalliata, Yellow-naped parrot) y de Loras de frente blanca (Amazona albifrons, White-fronted parrot), mientras conducía mis estudios para graduarme de biólogo. 



El bosque de Santa Rita es lo que llamamos un bosque estacionalmente inundado, en invierno la zona es inundada por las lluvias y el arrastre de agua de los ríos que bajan de las montañas de El Imposible, creando un bosque con grandes árboles (muchos nutrientes, agua, luz solar). Los árboles alcanzan 40 m de altura y la vegetación es muy densa.
Fotos: Néstor Herrera


El bosque en ese entonces era un campo de guerra, caminos y senderos de extracción de leña y madera, grandes árboles de Carreto (Samanea saman), Conacaste (Enterolobium cyclocarpum), Volador (Terminalia oblonga) y Cedro (Cedrela odorata) yacían destruidos y esparcidos por cualquier parte...todo eso era la tierra de nadie y toda la población llegaba, sacaba la madera/leña, fauna y nadie ponía orden en ese lugar que en 1984 había sido identificada y reservada como espacio protegido ante la Junta Directiva del Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA). 

Grandes árboles de Ceiba (Ceiba pentandra), Ojuhte (Brosimum alicastrum) cubren el suelo del ANP Santa Rita, creando alimento a la fauna local
Foto: Néstor Herrera

Aún así encontré tres nidos de lora nuca amarilla y una docena de nidos de lora frente blanca y me encontré con la primera observación de un Caimán (Caiman crocodilus, Spectacled Caiman) en una pequeña charca, eran al menos unos 10 ejemplares de menos de 40 cm de longitud, bebes nacidos recientemente. Las condiciones de ese lugar en ese entonces me hicieron concluir que esa especie desaparecería en un corto tiempo....si hubiera apostado, hubiera perdido como siempre me pasa cada vez que apuesto y no es que sea mal perdedor, pero con el dolor de mi corazón aprendo del proceso...

Grandes árboles compiten por la luz, mientras se genera un piso inferior, palmas de Huiscoyol (Bactris sp) como la especie mas abundante
Foto: Néstor Herrera

Palmas de Huiscoyol (Bactris balanoidea) como la especie mas abundante
Foto: Néstor Herrera


Y creciendo entre el suelo y la madera en pudrición, se desarrolla una rica diversidad de hongos y bacterias que descomponen la madera en nutrientes 
Foto: Néstor Herrera

Y es que a finales de los años noventa del siglo veinte y hasta la fecha, las comunidades aledañas a Santa Rita pusieron un alto a la extracción ilegal y destrucción del bosque, contando con el financiamiento de FIAES y PNUD-Small Grants, tomaron la conducción de la conservación del área natural protegida y por agregación se logró la recuperación de las poblaciones de los caimanes, que hoy por hoy en esta zona se estiman en mas de 100 ejemplares y todo eso en menos de 20 años¡¡¡ 

Así de simple, la recuperación de los ecosistemas en El Salvador es marcadamente generosa y hay mas ejemplos además de Santa Rita, como el parque nacional El Imposible, Montecristo, Río Sapo, Cinquera, etc... Moraleja: apostemos por la conservación ambiental y esto traerá el mejoramiento de nuestras condiciones de vida...y en lo personal, mejor no volveré apostar dado mi alto nivel de riesgo...

Playa en Zanjón El Chino, hogar de decenas de caimanes en el área natural protegida Santa Rita

Una pareja de caimanes se asolea en el Zanjón. Hay una saludable colonia reproductora en esta parte del país. En verano todos los ejemplares se reúnen alrededor de esta poza en donde hay comida, agua y protección del equipo de guardarecursos del Ministerio de Medio Ambiente y de las Comunidades de la zona

En algunos casos, caimanes decomisados o rescatados de otras zonas son introducidos en el Zanjón. Juan Velásquez, Jorge Herrera y Orlando Martínez liberan un ejemplar en marzo del 2011 que provenía del distrito de riego de Atiocoyo

Cuatro Caimanes nadan alejandose en la poza Zanjón El Chino en el ANP Santa Rita
Fotos: Néstor Herrera